Hace un tiempo algunas D pusieron el grito en el cielo en FET porque dije que la D también se entrega al s en el marco de una D/s. Que si el s se tiene que entregar más, que si D no se entrega sino que dirige, que si s se entrega y aporta a la relación un 70% y D un 30%…podemos jugar a un baile de cifras infinito que no dejará de ser una realidad el hecho de que una D/s que funciona es una D/s en la que ambos se entregan. A mí me gusta utilizar la imagen de la circularidad asimétrica para ilustrarlo.
La circularidad de las bases relacionales
La D/s, las bases afectivas, emocionales y relacionales en las que se basa, son circulares. O por lo menos deberían serlo. Ambos tienen necesidades emocionales, ambos necesitan sentirse seguros y ambos necesitan sentirse queridos, vistos, sostenidos y alentados. Y aquí no puede haber un «primero tu y luego yo» o «tu que eres s más y yo que soy D menos», es una circularidad. Y como todo circulo traza una linea auto-implicativa, es decir, que nos implicamos mutuamente y personalmente una y otra vez en la buena marcha emocional y relacional de la D/s.
Y sí, estoy de acuerdo con aquella famosa imagen de Antonio Gala sobre el amante y el amado: a veces uno ama y otro es amado. Esto es así en toda relación, el problema es cuando estos dos roles se enquistan y tanto el que ama como el amado siempre son los mismos. Amante y amado, emisor y receptor, tomador y asegurador son movibles. En una circularidad continua. De este modo s se entrega emocional y relacionalmente a D pero no menos cierto es que D se entrega también emocionalmente y Jrelacionalmente a s. Y aquí no se deberían admitir ambigüedades. Y los s no deberíamos involucrarnos en D/s donde no se tuviera meridianamente claro que en lo relacional y emocional la entrega es mutua. Todo lo que se salga de la reciprocidad es a medio y largo plazo un campo minado para la D/s.
La asimetría basal del BDSM
Ahora bien, de lo que aquí hablamos es BDSM y como tal no cabe duda que hay una asimetría basal. Yo como sumiso y siervo reconozco una prioridad de D sobre mí en todo. Por tanto hay una asimetría, que viene dada por las dinámicas que cada D/s haya querido darse, que marca y moldea la relación tanto como la circularidad.
La tensión irresoluble
Sin duda ustedes dirán que ambas, tomadas así juntas parecen dos fuerzas contradictorias y ciertamente en toda relación D/s hay una tensión. La tensión de quienes se cuidan mutuamente reconociéndose uno sumiso y otra Dómina. Es una tensión irresoluble. Se debería mantener siempre porque es esa tensión la que mantienen un equilibrio entre el amor y la entrega. La entrega sin amor lleva al sufrimiento emocional y el amor sin entrega se sale del marco de relaciones que establecemos en el BDSM. Es la tensión, si ustedes quieren, entre dinámicas y bases de la relación.
Es por ello que me parece esencial que los pactos se revisiten, que se hablen de vez en cuando, que se tome la temperatura a la relación de manera periódica porque los seres humanos llevamos mal mantener la tensión y tendemos a resolver hacia un lado u otro de la balanza priorizando una cosa o la otra. Y si ambos lo quieren así es perfecto pero sí el desequilibrio en la tensión es querido solo por una parte eso llevara inevitablemente a la frustración.