Tras la Huella de una Dómina — una mirada crítica sobre la dominación femenina y las relaciones de poder
Esto no es un manual de prácticas BDSM ni una galería de fantasías.
Es un espacio de observación crítica sobre la dominación femenina: el poder que se sostiene en el tiempo, las relaciones que se construyen fuera del escaparate y las tensiones reales que aparecen cuando el FemDom se vive más allá del morbo y del discurso comercial.
Escribo desde la experiencia, pero también desde la distancia necesaria para pensar, cuestionar y nombrar aquello que con frecuencia se simplifica, se idealiza o se convierte en mercancía.
Uso el nombre ScheherezadeDom desde hace años, inspirado en la figura de Scheherezade: la narradora que ejerció poder a través de la palabra, la inteligencia y la estrategia. El “Dom” al final señaló desde el inicio una posición clara: la dominación femenina entendida como mirada y ejercicio, no como disfraz ni performance. Con el tiempo, ese nombre dejó de ser un alias y pasó a funcionar como firma.
Este proyecto nació como una necesidad de escribir y pensar en voz alta. Con los años se ha convertido en un archivo sostenido de textos, observaciones y contradicciones. Desde el principio, el objetivo fue ofrecer una visión del FemDom alejada del estereotipo y del morbo fácil, sin negar la dimensión erótica, pero sin reducirla a espectáculo. Algunas entradas antiguas ya no me representan por completo; se mantienen porque pensar el poder implica aceptar la evolución, la contradicción y el cambio.
Nunca me sentí identificada con la imagen de la Dominación Femenina predominante en redes sociales y entornos digitales: excesivamente escenificada, simplificada o mercantilizada. Por eso decidí construir un espacio propio, desde el que observar el FemDom con tiempo, distancia y complejidad.
Tras la huella de una Dómina es el lugar donde esa mirada se articula por escrito. ScheherezadeDom es la firma que la sostiene y le da continuidad.
Aquí se abordan cuestiones relacionadas con la dominación femenina en relaciones reales, las dinámicas de poder y sumisión más allá del marco formal, la convivencia y el largo plazo, el mercado, la exposición y la profesionalización, la ética, los límites y las zonas grises, así como el deseo, la edad y la invisibilidad. No se ofrecen modelos universales ni respuestas cerradas. El interés está en pensar lo que suele narrarse de forma simplificada.
Este proyecto no ofrece instrucciones, validación ni garantías. Tampoco pretende representar a nadie ni tranquilizar conciencias. Observa el FemDom como parte de un entramado más amplio de relaciones de poder, con sus tensiones, contradicciones y efectos reales. No es un espacio pensado para todo el mundo, ni pretende serlo.
ScheherezadeDom es una mirada y una firma desde la que se piensa la dominación femenina, el poder y las relaciones sin concesiones al discurso fácil ni a la simplificación.
Tras la huella de una Dómina es el archivo donde esa mirada queda escrita.