{"id":4704,"date":"2023-09-01T07:59:10","date_gmt":"2023-09-01T07:59:10","guid":{"rendered":"https:\/\/scheherezadedom.com\/?p=4704"},"modified":"2025-01-24T16:14:21","modified_gmt":"2025-01-24T16:14:21","slug":"experiencia-real-como-sirvienta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/scheherezadedom.com\/index.php\/2023\/09\/01\/experiencia-real-como-sirvienta\/","title":{"rendered":"Una experiencia real como sirvienta"},"content":{"rendered":"\n<p>Aunque pudiera parecer fruto de un relato, si acab\u00e1is el texto os dar\u00e9is cuenta de que no tiene ese final feliz que todos esperan de uno de tantas historias FemDom que se escriben, aunque tambi\u00e9n la tenga, sin duda alguna. Para m\u00ed tiene un muy buen final. Le ped\u00ed al sumiso que compartiera esa experiencia de <a href=\"https:\/\/scheherezadedom.com\/index.php\/2021\/02\/02\/la-servidumbre\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">servidumbre<\/a> por la capacidad y valent\u00eda que mostr\u00f3 siendo absolutamente correcto y exquisito en el trato hasta el \u00faltimo momento, incluso a la hora de escribirlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como no quiero hacer <em>spoiler<\/em> os dejo con su texto, espero que os sirva de ayuda. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Tras muchos meses de conversaciones casi diarias con un hombre Dominante, en las que pudimos crear una relaci\u00f3n de respeto y confianza, lleg\u00f3 el momento de tomar la decisi\u00f3n de comprar los billetes de vuelo para ir a visitarlo y servirle en su casa durante una semana. Las normas eran claras: perder\u00eda mi condici\u00f3n de hombre (ser\u00eda tratado como mujer), deber\u00eda llevar todo el tiempo un uniforme de criada, tendr\u00eda que estar totalmente depilado, y deber\u00eda llevar puesta una jaula de castidad durante toda mi estancia all\u00ed, con el fin de perder todo rastro de masculinidad. A cambio de mi servicio, \u00e9l me ofrec\u00eda comida, estancia gratis y las tardes libres para hacer turismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esa persona no vive en Espa\u00f1a (reside en un pa\u00eds europeo que no desvelar\u00e9 por cuestiones de privacidad), por lo que necesit\u00e9 de un tiempo de reflexi\u00f3n para llegar a la conclusi\u00f3n de salir de mi zona de confort, lanzarme a la aventura, e ir a visitarle, puesto que yo era totalmente consciente de que, si por alguna raz\u00f3n, las cosas no iban seg\u00fan lo esperado, o yo no estaba c\u00f3modo en ese ambiente, iba a tener poco margen de maniobra al encontrarme fuera de Espa\u00f1a.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Seguramente, en otro momento de mi vida no hubiera tenido el valor de lanzarme al vac\u00edo y experimentar las sensaciones de servir a una persona en su casa durante una semana, y m\u00e1s teniendo que salir al extranjero. Sin embargo, coincidi\u00f3 que yo hab\u00eda pasado una larga temporada fuera del c\u00edrculo del BDSM recorriendo el maravilloso camino del autoconocimiento. Un per\u00edodo de tiempo que hab\u00eda utilizado para priorizarme a m\u00ed mismo y para cuidarme tanto f\u00edsica como mentalmente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mi cuerpo, muy sabio \u00e9l, me hab\u00eda estado pidiendo durante mucho tiempo que parase. Afortunadamente, como con ayuda profesional he aprendido a escuchar a mi cuerpo, a aceptar mis emociones y a afrontarlas y gestionarlas sean las que sean, decid\u00ed escucharle, parar, y abandonar cualquier tipo de pr\u00e1ctica que tuviera que ver con el mundo BDSM durante un tiempo indeterminado. Ya estaba cansado de hacerme da\u00f1o, as\u00ed que decid\u00ed que no volver\u00eda a abrir la caja de Pandora de mi sumisi\u00f3n hasta que no estuviera completamente preparado para ello.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que, desafortunadamente, debido a la sociedad y al mundo en el que vivimos, estamos acostumbrados a ir, o bien acelerados por la vida, o, por el contrario, con el piloto autom\u00e1tico. Sea como fuere, lamentablemente vivimos sin ser conscientes, ni de lo que nos rodea, ni de lo que pasa dentro de nosotros. Y, de esta forma, entramos en una vor\u00e1gine y en un c\u00edrculo vicioso que, tarde o temprano, se cobra su peaje en nuestra salud, tanto f\u00edsica como mental. Por eso, considero que es muy importante tratar de recuperar la conciencia, porque s\u00f3lo siendo conscientes de lo que sucede fuera y dentro de nosotros, podemos actuar de la forma m\u00e1s efectiva posible.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De la misma forma, vivimos en una sociedad que tiene un miedo terrible a la soledad. Andamos por el mundo sin ser capaces de disfrutar de nosotros mismos, de nuestro espacio, y de tener el control de nuestros pensamientos y de nuestros sentimientos. No nos damos cuenta de que, si alguien de fuera viene a alterar nuestra paz interior, la presencia de esa persona en nuestras vidas deber\u00eda mejorar con creces nuestra propia soledad. Y por eso, a veces no ponemos l\u00edmites a las personas, y luego vienen las consecuencias de nuestra irresponsabilidad emocional.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero volviendo a la historia que nos concierne, reconozco que cuando lleg\u00f3 el d\u00eda de ir al aeropuerto a coger el avi\u00f3n medit\u00e9 la posibilidad de echarme atr\u00e1s en el \u00faltimo minuto. Y es que, estaba a punto de montarme en un avi\u00f3n para ir a un pa\u00eds europeo, y quedarme una semana en la casa de una persona que, por mucho que hubiera estado hablando con \u00e9l durante muchos meses, no conoc\u00eda en persona. Y mi cerebro, no s\u00e9 si de forma racional o irracional, entr\u00f3 en p\u00e1nico y en modo supervivencia. Por un momento, pens\u00e9 que este hombre igual no aparec\u00eda para recibirme en el punto de encuentro que hab\u00edamos acordado, y que, consecuentemente, iba a aterrizar en un pa\u00eds extranjero, sin saber el idioma de ese pa\u00eds (aunque hablo perfectamente ingl\u00e9s), y sin conocer a nadie. Sin embargo, consegu\u00ed tranquilizarme, me relaj\u00e9, y acto seguido me puse en contacto con esa persona, quien a su vez intent\u00f3 rebajar mi nerviosismo y me volvi\u00f3 a asegurar que estar\u00eda esper\u00e1ndome en el aeropuerto a la hora acordada para llevarme a su casa. As\u00ed pues, me mont\u00e9 en ese avi\u00f3n, rumbo a vivir lo que yo cre\u00eda que iba a ser una experiencia inolvidable. Y lo fue, pero no por las razones que cre\u00ed en un principio.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando aterric\u00e9, despu\u00e9s de varias horas de viaje, efectivamente, la persona a la que iba a servir durante una semana estaba esper\u00e1ndome en la puerta de llegadas, tal y como hab\u00edamos acordado. Tras un saludo afectuoso, nos dirigimos a su coche, y media hora m\u00e1s tarde, ya est\u00e1bamos en su casa.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Durante el trayecto a su vivienda nos dio tiempo a conversar y a conocernos un poco m\u00e1s. La primera impresi\u00f3n que tuve acerca de \u00e9l como persona fue buena, por lo que me relaj\u00e9 y trat\u00e9 de empezar a disfrutar de la experiencia. Sin embargo, al llegar a su casa, no tuve esas mismas sensaciones positivas en relaci\u00f3n al estado de limpieza e higiene de su vivienda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La casa, que era una enorme vivienda terrera (contaba con dos plantas y un amplio patio exterior), se encontraba en un estado bastante deplorable. Era una casa vieja, y la gran mayor\u00eda de sus muchas habitaciones, incluyendo la cocina, necesitaban una severa restauraci\u00f3n para hacerlas habitables. Y si bien yo era consciente de antemano de que la casa necesitaba ser remodelada, y de que \u00e9sa era la causa por la que este hombre necesitaba tener en su casa esclavos para ayudarle en los trabajos de remodelaci\u00f3n, y sirvientas para hacer las labores de la casa y que \u00e9l pudiera centrarse completamente en su plan de restauraci\u00f3n, el hecho es que la casa se encontraba en peores condiciones de las que yo pensaba.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y si algo tambi\u00e9n he aprendido durante ese tiempo que me dediqu\u00e9 a m\u00ed mismo, es a hacerle caso a lo que yo llamo, haciendo referencia a Spiderman, mi \u2018sentido ar\u00e1cnido\u2019, que no es otra cosa que prestar atenci\u00f3n a lo que te dice tu instinto, porque no suele equivocarse. Y, efectivamente, aunque no ten\u00eda todav\u00eda la certeza emp\u00edrica, el tiempo me vino a demostrar que, una vez m\u00e1s, mi \u2018sentido ar\u00e1cnido\u2019 volv\u00eda a acertar.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La cena estaba lista cuando llegamos, puesto que la hab\u00eda cocinado la \u2018sumisa\u2019 del propietario de la casa, que era un hombre que viv\u00eda con \u00e9l, y que hab\u00eda comenzado su transici\u00f3n hac\u00eda el sexo femenino (tomando hormonas). \u00c9l, bueno, ella, se dedicaba, principalmente, a las labores de limpieza, cocinado y a la puesta en marcha y funcionamiento de la p\u00e1gina web de su Amo. Y es que, la intenci\u00f3n de su Amo, al que yo tambi\u00e9n estaba a punto de servir, era la de recibir cuantas m\u00e1s sirvientas y esclavos posibles para acelerar los trabajos de restauraci\u00f3n de la casa y acortar al m\u00e1ximo los plazos de las obras. Y la manera que ten\u00eda este hombre de ponerse en contacto con estas personas era mediante una serie de p\u00e1ginas webs, entre ellas la suya propia.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s del due\u00f1o de la casa y su \u2018sumisa\u2019 en castidad, se encontraba tambi\u00e9n en esos momentos un hombre mayor, cuyo rol en la casa era la de esclavo, ayudando en los trabajos de restauraci\u00f3n de la casa. Este hombre, que era la segunda vez que visitaba al propietario de la vivienda, y que tambi\u00e9n llevaba puesta una jaula de castidad, me result\u00f3 muy agradable y simp\u00e1tico. Sin embargo, debido a su avanzada edad (era una persona octogenaria), no acab\u00e9 de comprender qu\u00e9 demonios estaba haciendo ese hombre all\u00ed. Y es que, una de las obligaciones que ten\u00eda ese se\u00f1or como esclavo era la de tener que dormir encerrado en una jaula situada en el patio exterior. Pero bueno, \u00e9l parec\u00eda feliz, y si \u00e9l era feliz, \u00bfqui\u00e9n era yo para decir lo contrario?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al acabar de cenar, mi primera tarea fue la de recoger la mesa y fregar el menaje usado durante la cena. Y, justo en ese momento, cuando baj\u00e9 a la cocina, fue cuando me empec\u00e9 a dar cuenta de que no iba a estar muy c\u00f3modo en esa casa. La cocina, no estaba simplemente llena de polvo a consecuencia de las constantes obras de remodelaci\u00f3n, sino que adem\u00e1s ten\u00eda un nivel de suciedad que rayaba lo insalubre. El menaje, que supuestamente estaba limpio y listo para ser usado, no lo estaba, ten\u00eda suciedad. Los utensilios para cocinar (tablas, sartenes, etc) y la encimera estaban sucios. Pero el premio gordo se lo llev\u00f3 los fogones, puesto que ten\u00edan un aspecto inmundo. Viendo el estado mugriento en el que se encontraban, es posible que hiciera por lo menos tres semanas que nadie los hab\u00eda limpiado. Por todo ello, esa noche, por mi propio inter\u00e9s y bienestar, me autoimpuse la obligaci\u00f3n de no comer nada que no hubiera cocinado yo con mis propias manos, de fregar los fogones con lej\u00eda, y de lavar mi propio menaje para asegurarme de que utilizaba vasos, platos y cubiertos que estuvieran perfectamente limpios.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, habiendo descansado de un largo viaje y del estr\u00e9s y las emociones del primer d\u00eda, me dispuse a prepararme para entrar en rol. Para ello, deb\u00eda ducharme en el \u00fanico ba\u00f1o que hab\u00eda en la casa (cuyo estado de conservaci\u00f3n y limpieza distaba mucho de lo aceptable), terminar de rasurar las zonas de mi cuerpo que a\u00fan ten\u00edan vello, ponerme la jaula de castidad, y vestirme con el traje de sirvienta que el due\u00f1o de la casa hab\u00eda seleccionado para m\u00ed. No dej\u00f3 ning\u00fan detalle al azar: vestido, zapatos de mujer, sombrero de criada y delantal.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando estuve vestido con mi uniforme de trabajo, fui al encuentro del propietario de la casa para hacerle saber que ya estaba listo para empezar con mis labores dom\u00e9sticas. Me pidi\u00f3 que me levantara la falda de mi vestido de criada para asegurarse de que, efectivamente, llevaba puesta mi jaula de castidad. Al no utilizar bragas por petici\u00f3n expresa de \u00e9l, al levantar ligeramente el vestido, mi pene enjaulado en un min\u00fasculo dispositivo de castidad qued\u00f3 r\u00e1pidamente expuesto a los ojos de la persona a la que iba a servir durante los pr\u00f3ximos d\u00edas. Tras esbozar una sonrisa de felicidad y conformidad, me pidi\u00f3 que le entregase las llaves de la jaula de castidad y as\u00ed lo hice. Y, a partir de ese instante, entr\u00e9 en rol y empec\u00e9 a llevar a cabo mis obligaciones dom\u00e9sticas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ese d\u00eda, le expuse al propietario de la casa que lo m\u00e1s \u00fatil que pod\u00eda hacer era centrarme en limpiar a fondo la cocina, y as\u00ed lo hice, puesto que \u00e9l estuvo de acuerdo con mi sugerencia. Y, como seguro que se pueden imaginar, esa labor, m\u00e1s el cocinado del d\u00eda, me llev\u00f3 el d\u00eda entero, acabando bastante fatigado, pero con la tranquilidad de saber que, por lo menos, la cocina estaba limpia y pod\u00eda comer sin miedo de contraer ninguna intoxicaci\u00f3n alimenticia, que pas\u00f3 a ser mi prioridad cuando analic\u00e9 la forma en la que viv\u00edan en esa casa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al siguiente d\u00eda, me centr\u00e9 en la limpieza de la segunda planta, donde estaba el comedor, las habitaciones, un estudio, y una segunda cocina, en la que no se pod\u00eda cocinar, pero s\u00ed que ten\u00eda un microndas y la nevera. Las habitaciones ten\u00edan mucha tierra y polvo, por lo que su limpieza me llev\u00f3 gran parte de la ma\u00f1ana. El resto de la ma\u00f1ana lo destin\u00e9 a preparar la comida. Por la tarde, limpi\u00e9 el suelo del garaje donde el propietario de la casa guardaba sus herramientas de trabajo, y fui al pueblo a dar una vuelta para respirar aire fresco y empezar a aclarar mis ideas, porque mi \u2018sentido ar\u00e1cnido\u2019 empezaba a decirme que ten\u00eda que salir de ese lugar.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esa noche ya me cost\u00f3 conciliar el sue\u00f1o porque, tras oxigenarme gracias a ese paseo que di por el pueblo, llegu\u00e9 a la conclusi\u00f3n de que no estaba c\u00f3modo, que ese sitio no era para m\u00ed, y de que deb\u00eda de hablar con el propietario de la casa para hacerle saber c\u00f3mo me sent\u00eda y que, lamentablemente, no iba a poder quedarme a servirle durante el resto del tiempo acordado. Todos tenemos un di\u00e1logo interno, y yo, adem\u00e1s, tengo la buena costumbre de hablarme en tercera persona, como si le estuviera hablando a mi mejor amigo. Y, esa noche, despu\u00e9s de hablar largo y tendido conmigo mismo, recuerdo decirme la siguiente frase: \u2018\u00a1s\u00e1came de aqu\u00ed, mi ni\u00f1o!\u2019 As\u00ed que, no tuve m\u00e1s remedio que sacarme de all\u00ed.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Reconozco que me sorprend\u00ed gratamente a m\u00ed mismo por llegar a la conclusi\u00f3n de que, por mi bienestar emocional, ten\u00eda que poner punto y final a mi estancia en esa casa, y eso ocasionaba tener que hablar con el propietario de la casa y confrontarlo. Y es que, decir que no y poner l\u00edmites es algo que siempre me hab\u00eda costado hacer, hasta el punto de que estoy completamente seguro de que si esa experiencia la hubiera vivido hace un a\u00f1o, hubiera aguantado carros y carretas, y me hubiera quedado sirviendo en esa casa hasta el \u00faltimo d\u00eda acordado con tal de evitar una conversaci\u00f3n potencialmente complicada con ese hombre. Pero, afortunadamente, el grand\u00edsimo esfuerzo emocional que me supuso trabajar en m\u00ed mismo y en mi autoconocimiento, vali\u00f3 la pena y dio sus frutos, ya que, al d\u00eda siguiente, lo primero que hice fue hablar con el propietario de la casa para exponerle que hab\u00eda tomado la decisi\u00f3n de irme antes de acabar la semana acordada.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l lo entendi\u00f3 perfectamente y me pidi\u00f3 el favor de que, fuera de rol (con mi propia ropa y sin jaula de castidad) me quedara ese d\u00eda en la casa para ayudarle a acondicionar una habitaci\u00f3n con colchones para recibir m\u00e1s \u2018sirvientas\u2019 (supuestamente iban a venir entre cuatro y cinco \u2018sirvientas\u2019 a mediados de agosto), y a poner aislante de fr\u00edo en el techo interior de la cocina.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con mi mente ya fuera de rol, sin jaula de castidad, vistiendo mi ropa, y habiendo acordado abandonar la casa antes de tiempo, no tuve problemas en hacerle el favor de ayudarle con esas dos tareas. Aunque antes, l\u00f3gicamente, tuve que dedicarme a encontrar alojamiento para hacer turismo en la capital de ese pa\u00eds y pasar all\u00ed los tres d\u00edas que me faltaban antes de mi vuelvo de vuelta.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed lo hice. Le ayud\u00e9 a dejar preparada la nueva habitaci\u00f3n para las \u2018sirvientas\u2019 y le puse la gomaespuma en el techo de la cocina para aislar esa parte de la casa del fr\u00edo, dejando la cocina lista para el pr\u00f3ximo invierno.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, el hombre me llev\u00f3 en coche a la estaci\u00f3n de trenes, donde cog\u00ed un tren directo a la capital del pa\u00eds. Y all\u00ed pas\u00e9 tres d\u00edas extraordinarios haciendo turismo y disfrutando de m\u00ed mismo, de mi propia compa\u00f1\u00eda y de mi soledad (\u00a1qu\u00e9 importante es saber estar solo y disfrutar de ello!). Acab\u00e9 muy orgulloso de m\u00ed mismo por dos factores. Primero, porque sal\u00ed de mi zona de confort y prob\u00e9 algo que me apetec\u00eda hacer (dicen que la vida empieza cuando uno sale de su zona de confort), y, segundo, porque una vez habiendo salido de mi zona de confort, supe parar a tiempo antes de hacerme da\u00f1o a m\u00ed mismo por miedo a decir que no cuando, claramente, era que no.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<cite>s. <\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large wp-duotone-000000-ffffff-1\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1200\" height=\"750\" src=\"https:\/\/scheherezadedom.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/shutterstock-1040737621-edited.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4710\" srcset=\"https:\/\/scheherezadedom.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/shutterstock-1040737621-edited.jpg 1200w, https:\/\/scheherezadedom.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/shutterstock-1040737621-edited-300x188.jpg 300w, https:\/\/scheherezadedom.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/shutterstock-1040737621-edited-1024x640.jpg 1024w, https:\/\/scheherezadedom.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/shutterstock-1040737621-edited-768x480.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Historia real de servidumbre<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4708,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55,5,10,21,47,50],"tags":[62,72,83,102,105,113,119],"class_list":["post-4704","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sumision-masculina","category-acuerdos","category-amos","category-http-scheherezadedom-com-category-el-sumiso-dice","category-servidumbre","category-sissys","tag-bdsm","tag-dominacion-femenina","tag-feminizacion","tag-relaciones-femdom","tag-servicio","tag-sumision","tag-sumisos"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/scheherezadedom.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4704","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/scheherezadedom.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/scheherezadedom.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/scheherezadedom.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/scheherezadedom.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4704"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/scheherezadedom.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4704\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5552,"href":"https:\/\/scheherezadedom.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4704\/revisions\/5552"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/scheherezadedom.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4708"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/scheherezadedom.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4704"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/scheherezadedom.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4704"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/scheherezadedom.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4704"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}