El sumiso en las quedadas


Desde hace relativamente poco tiempo mantengo una interesante conversación con un sumiso que no es de mi ciudad, así que esa conversación se basa en intercambios de mansajes, en donde me expresa sus impresiones respecto a la sumisión y la Dominación Femenina. Me gustan sus opiniones y, en muchos casos, me sorprende que ponga en palabras cosas sobre las que Yo también me he fijado pero no me he animado más que a contar salvo a algunos, pocos, allegados. Sinceramente, el motivo por el que a veces no vierto algunas opiniones es por mi pereza a entrar en polémicas, como ustedes muy bien saben. Pero apoyándome en un retazo de una conversación, al ver que ha visto algo en otra ciudad que Yo también observé en la mía, me ha servido de justificación para animarme a escribir sobre el sumiso en las quedadas.

Quiero partir de la base y subrayar que pienso que las quedadas de BDSM es una magnífica forma de conocer a las personas más allá de su rol e incluso en su rol. Seguramente todos tenemos la imagen de que el BDSM o el Kink, por la naturaleza de su originalidad en cuanto a la sexualidad se refiere, conformará una sociedad tolerante, amable con las particularidades de cada uno y sincera. Y no es así, sólo es un reflejo exacto del tipo de personas que lo integran, ni más ni menos. Ni nos hace ser mejor personas ni nada por el estilo, aunque debería, porque aceptar y disfrutar de una sexualidad sana, aunque sea no convencional, es algo muy positivo para el ánimo de todo el mundo, lo que ocurre es que ni todo el mundo la puede desarrollar como sería lo beneficioso ni tan siquiera pueden permitírselo aun queriendo estar en el BDSM. Porque mucha gente usa el BDSM para tapar algún tipo de carencia sin saber que puede no ser el ambiente idóneo para ello, ni mucho menos.

Hay algo distinto dependiendo del ambiente. Una fiesta de protocolo lógicamente nos posiciona en un situación bastante diferente a una quedada. Cuando se habla de fiesta de protocolo, en principio, los roles están o deben estar más claro. En las fiestas de protocolo se suele pedir dresscode que suele ser el negro y/o fetish. Significa que hay que asistir vistiendo el color negro, el rojo se permite solo para Dóminas, o vestir de fetichismos, a saber, uso de prendas de látex, ropas de sissy-maid, feminizaciones, dog training, edge play, etc. La forma de vestir nos puede servir para identificarnos, acercarnos, socializarnos, aprender, preguntar, comunicarnos. Hay cierto orgullo en lo que cada uno es porque es un ambiente en donde podríamos, a priori, mostrarnos con libertad sabiendo que ahí seremos plenamente aceptados. ¿Todos? Parece que no.

Veamos lo que dice mi interlocutor ante mi pregunta respecto a qué buscaba en un Ama:

que me haga sentir seguro de poder mostrarme tal y como soy. Que no tenga que fingir lo que no soy y que no tenga que avergonzarme por ser sumiso y no Dominante.

Esto me dejó perpleja y le pregunté directamente sobre si se avergonzaba de ser sumiso

Yo me he sentido así en munchs/quedadas bdsm. Me he avergonzado de aparecer en esos encuentros con la etiqueta de sumiso y me ha hecho sentir muy mal. Hasta el punto de decidir dejar de ir. Incluso, en un momento determinado, deseé con todas mis fuerzas ser Dominante en vez de sumiso y empecé a buscar información sobre ello para intentar aprender conceptos y cambiar de rol.

Seguramente eso fue debido a que me rodeé de las personas equivocadas: Dominantes (tanto hombres como mujeres) que lejos de conocer la humildad, coleccionaban cualidades narcisistas y que se creían los y las mejores del mundo por el mero hecho de considerarse Dominantes. En sus mentes, el resto estábamos ahí para ponerles la alfombra roja y besar el suelo que pisaban. Tan grandes eran sus egos, que en esas quedadas bdsm, cuando se debatía sobre algún tema, tenían unas disputas y unas peleas increíbles entre ellos con la única finalidad de demostrar ser el mejor Dominante de todos.

Esos fueron mis inicios en la comunidad bdsm y no me dejaron buen sabor de boca.

sumiso X

Me pareció tremendamente interesante el comentario porque no es el primero que leo. Siempre he notado muchísimas reticencias por parte de los sumisos para ir a unas cervezas, a pesar de que Yo siempre he comentado que es la mejor manera de conocer a gente. Yo les animaba y ellos me decían que sólo irían en compañía de una Señora. Habrá que ser pusilánime, pensaba, ¡así cómo vas conocer gente! les decía. Ahora, a la luz de este comentario me planteo si eso que Yo pensaba que podía deberse a ser pusilánime o cobarde no sería por una especie de vergüenza endémica en el sumiso varón. ¿Es esto posible?

En la vida real, cuando su sumisión no pasa del ámbito privado real o fantaseado, pueden no tener problemas con ser sumisos o sí, porque muchos no se atreven a verbalizarlo y se quedan detrás de una pantalla o soñando mientras sus parejas duermen a su lado. Pero cuando sienten esas pulsión irrefrenable de vivirlo dar el paso y dar la cara se convierte en un sufrimiento para muchísimos de ellos. Una cosa es quedar individualmente, otra cosa es admitirse en público: soy sumiso.

A mí me han llegado a decir cuando intentaba empujarles a que salieran y socializaran, recuerdo alguna conversación en concreto, que me dijeron: “claro, para Ud es fácil, es Dómina” como si mi rol me posicionara por encima de las miradas, por encima de prejuicios y por encima de cuestionamientos. Y, no, para nada. Nadie sabe las dificultades que uno tiene, evidentemente, pero cuesta entender que dentro del BDSM haya tantas personas que sufran por su rol, por no ser aceptados, por verse ninguneados o humillados por su sexualidad, que es tan válida como cualquier otra. Yo, para animarlos, siempre les he dicho: cómo no te voy a valorar si eres mi reverso, eres mi complementario, Yo soy porque tú eres. Si crezco en mi rol y sigo avanzando lo hago fundamentalmente porque ellos están ahí apoyándome de una u otra manera. Porque son inteligentes y capaces, sensibles y dispuestos a vivir un rol que no fue elegido, ni mucho menos. Si el resto de las personas no los entienden y no los respetan no merecen estar ni en el BDSM ni en ningún ambiente supuestamente divergente. Y, por supuesto, todas aquellas personas que los menosprecie o los considere inferiores por su género o por su rol no tienen cabida ni en el BDSM ni en la FemDom.

6 comentarios sobre “El sumiso en las quedadas

  1. De nuevo un placer leerla Sra. Scheherezadedom, y permítame en este caso darle mi opinión. Me considero una persona de carácter fuerte, en mi vida laboral gestiono desde hace años un equipo de mas de 10 personas, con sus caracteres, sus sentimientos, etc… y en mi vida privada, con 45 años que tengo, he pasado de switch a sumiso de mi querida Mujer. Aunque en ocasiones hemos pensado en asistir a eventos Bdsm, a día de hoy nos ha sido imposible. Por lo tanto, desconozco que se cuece por esos lares. Lo que tenemos es comunicación en grupos de temática Bdsm de Telegram y en redes sociales y bueno, por lo que puedo observar es que ciertamente muchos de los/las dominantes, cometen el error de prejuzgar ciertos roles como si estos fueran de inferior categoría y oye, yo me considero muy sumiso de Mujer y de todas las personas que la rodean pero no voy a permitir que ningún extraño de buenas a primeras me falte el respeto o me ningunee por el rol que tengo. Ante todo, debemos ser personas y vestirnos por los pies. Precisamente estos seres que se consideran superiores, en verdad, son menos de lo que venden y tienen esa necesidad imperiosa de crecerse delante de los que van por la vida de una forma mas humilde y silenciosa.
    Es mi opinión…
    De nuevo, un placer leerla
    Que tengamos un buen año
    Marcosfly

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    1. Buenos días, sí juzgar los roles o el género a partir de una supuesta inferioridad debido a prejuicios es poco inteligente, básicamente. Yo que ando en mayor o menor medida de conversaciones y conociendo a sumisos creo que esos prejuicios se basan en el desconocimiento y en el miedo a lo diferente. Algo sorprendente dentro del BDSM pero es lo que hay. ME alegra saber que hay parejas que viven su FemDom. Muchas gracias por comentar y dejar tu testimonio.
      A ver si remontamos el año… Saludos

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    2. Buenas Marcosfly.
      Qué genial que podáis vivir los dos vuestra sexualidad de forma tan plena. Eso es una suerte y una bendición. Enhorabuena!
      Efectivamente, hay quien mezcla la velocidad con el tocino. Pero vosotros tenéis algo muy extraordinario, una relación auténtica, e importa más eso que los prejuicios de cierta gente.

      Le gusta a 1 persona

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