Qué se siente con un hombre a los pies, Poder y finalidad de blog, no por ese orden.

Hablando con un sumiso amigo me hizo esa pregunta, ¿qué siente un Ama al tener a un hombre a sus pies?, qué siento Yo. Es una buena pregunta. Al contestársela con rapidez y sin pensar, le dije PODER, me formuló otra, ¿qué significa ese poder? Ahí ya me interesó contestarla con una entrada. Así que me puse a pensar despacio.

Ya he comentado alguna vez que algunas entradas son preguntas que me hacen y me llevan a reflexionar sobre cosas que ni me había planteado, que las vivo sin más. Cuando se está dentro del BDSM se dan por hecho muchas cosas que ya las das por sabidas o conocidas por todos y no es verdad, claro, cuando Yo empecé me costó trabajo recopilar información.

Me gusta cuando me plantean alguna pregunta porque eso me hace pensar cómo contestarla. Me parece un reto interesante si la pregunta merece mi atención. No va Una a escribir una entrada con un “porque me gusta” o “porque me da la gana”, “porque sí”. Aunque en realidad casi todo se basa en eso. Cierto, soy AMA y hago lo que me place siempre teniendo en cuenta que lo que tengo entre manos es a otra persona, sin embargo, el objetivo del blog no es un exhibicionismo de las prácticas que hago o dejo de hacer sino que el sentido de este blog es la reflexión. Reflexionar sobre la FEMDOM y las personas que integramos este mundo.

No sé si quedará petulante decir que me gustaría mostrar una FEMDOM humana, aunque leído pudiera parecer una chorrada tiene su sentido. Lamentablemente en las redes sociales parece como si la Dominación Femenina quedara exclusivamente sometida toda ella a una transacción económica y NO ES ASÍ. Hay muchas Dóminas amateur, y dentro del ámbito profesional tengo muy buenas amigas dentro de la FEMDOM que merecen todo mi respeto porque son Dóminas y Amas muy capaces que hacen muy buena labor con los sumisos que les llegan aparte de tener Ellas sumisos propios, sin embargo, hay mucha arribista que no le duelen prendas en destrozar vidas y llegar a la extorsión sin que se les mueva un pelo. Lamentablemente todo queda confundido en las redes, todas acabamos en el mismo saco y leo despropósitos e insultos como si todas fuéramos así, mujeres que lo único que nos mueve es sacar el dinero a los hombres, pues NO. Creo que esto merecerá otra entrada. Es una pena que se piense eso porque la Dominación Femenina es un mundo en donde se puede experimentar sentimientos muy intensos y veraces, sentimientos auténticos en donde los participantes podemos sentirnos libres de vivir nuestra sexualidad y nuestra forma jerárquica de relacionarnos a la vez que ser profundamente respetuosos con el otro.

Tras esta digresión voy a responder a la pregunta objeto de esta entrada, qué siento al ver a un hombre a mis pies.

Yo diferencio cómo me siento al ver a un fetichista de pies o al ver a un sumiso o, muy diferente, al ver a MI sumiso.

Si es un fetichista siento diversión, la verdad, me divierte ver a un fetichista de pies llegando a ese momento ideal para él que es tener mis pies cerca. Sé que lo que le mueve es un impulso sexual, un deseo focalizado que puede ser bastante fuerte y que controla, con respeto, en su acercamiento, aunque algunos se muestren como elefantes en una cacharrería. Su interés se centra ahí, en los pies, sé que le puede dar igual que yo sea Ama, cómo sea físicamente, incluso como sea mi carácter. Mi forma de ser y mis actitudes quedan en segundo plano. Focalizan su deseo en y por los pies y muchos se quedan en eso, no todos, pero sí muchos. Desarrollan su sexualidad por los pies que tienen entre manos. De hecho, ser fetichista de pies no implica ser sumiso. Hay bastantes Dominantes que son fetichistas de pies, medias, calzado, aunque tradicionalmente se relacione el fetichismo de pies con la sumisión. Así que me resulta divertido y grato en el caso de que dé buenos masajes o los adore con fruición y poco más. Jugar con ellos puede ser delicioso, en el caso que guste todo el tema de fetichismo de pies, aunque a mí me falten cosas en ese momento, cosas como Dómina. ¿Qué me falta? El sentido que el sumiso otorga a ese gesto.

Lo que veo cuando un sumiso se postra es otra cosa diferente al fetichista. Primero veo respeto hacia mí, no que tenga unos pies bonitos, que también, sino que soy Dómina, algo que es bastante más que tener pies que al fin y al cabo todos tenemos, más o menos agradables de ver, exceptuando tragedias. No todos los sumisos son fetichistas de pies, otra idea errónea que suele tenerse, muchos no lo son. El reconocimiento de la Dómina, el agachar los ojos y postrarse, para una Mujer Dominante es ser vista tal y como es. Es un lenguaje no verbal de asumir los roles sin necesidad de mucho más. No todos los sumisos se ponen a los pies de una Dómina, sólo lo hacen, o deberían hacerlo, hacia las que respetaran. No debe ser un gesto vacío de contenido porque su semántica es muy fuerte. Es asumir su sumisión respecto a alguien que se lo merece. Visto así, cuando veo a un sumiso a mis pies me siento gratificada, reconocida y admirada. Me siento a gusto, cómoda, y conecto con un sentimiento muy intenso de Dominación. Es una buena forma de empezar y acabar una sesión porque en ese gesto puede quedar patente mucho agradecimiento.

Si es con MI sumiso ya aumenta la intensidad de los sentimientos. Siento mucho poder. Este poder me lo otorgó él al haberme elegido y aceptado como Ama. Yo puedo ser muy Dominante pero no trato de Dominar a cualquier hombre, eso es una tontería. Sólo se domina a quien desea y necesita ser dominado, el resto sólo son fantasías. Mi sumiso se me entrega para lo que Yo desee, para efectuar cada una de mis órdenes con la más absoluta y plena de las confianzas. La fluidez y dinámica de nuestra relación basada en una comunicación y sinceridad constante hace que ambos sepamos que siendo cuidado en cada momento lo puedo someter a lo que me plazca en cada sesión. Hacer lo que desee con él. Eso es el PODER, tenerle a mis expensas, pendiente de cada gesto, bebiendo cada orden, asumiendo todas y cada una de mis necesidades, que deje su voluntad en mis manos. Sabiendo que no sólo entrega su cuerpo sino también su mente, se vacía de él para llenarse de mí. Entregado por completo a mi placer y de esta forma sintiendo placer en ello. Ese es el PODER de la AMA.

4 comentarios sobre “Qué se siente con un hombre a los pies, Poder y finalidad de blog, no por ese orden.

  1. Hola, esperamos que se encuentre bien.
    Nos parece muy interesante y ala vez difícil por serlo el expresar con palabras los sentimientos, lo que realmente se siente tanto por el Ama como por el sumiso.
    Totalmente de acuerdo en que el fetichismo forma parte de las relaciones femdom no implica que ser fetichista implica ser sumiso.
    Ahora hablaré como sumiso, y el gesto de estar a los pies de TU Ama es simplemente una forma de expresarle tu adoración por Ella, tu entrega, tu respeto, tu amor y tu consideración. Como sumiso puedo decir que mi gran y único fetiche es Ella, mi Dueña. Todo lo demás es un adorno que sin Ella no sería tal fetiche. Por tanto diré que al besar y adorar sus pies me siento pleno solo por ser los pies de Ella. No aceptaría besar los pies de otra ya que mi fetiche por sus pies y por cualquier parte de su cuerpo va unido a un sentimiento exacerbado de amor por Ella.
    Hola, soy su Ama y dentro de este comentario voy a expresar lo que Yo experimento al tenerlo ahí, a mis pies.
    Para Mi el siempre está a mis pies. Unas veces, cuando es posible, lo está físicamente y cuando no para mí también lo está. Mi sumiso lo está siempre y así me lo expresa en todo momento con su dedicacion por completo a mi. Por todo ello y en nuestra línea de pensamiento está que en una relación femdom lo más importante es gozar y disfrutar ambos, cada uno en su condición de una forma libre sincera. Por último señalar que como Dueña de mi sumiso y esclavo que soy mi gran placer al tenerlo así es saber que cuanto más se agrande su condición de pertenencia plena a mi Yo soy más feliz y mi poder y dominio sobre él me hará ser más dichosa y orgullosa de poseerle.
    Un saludo cordial tanto de mi sumiso como Mío propio.

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    1. Buenos días a ambos. Sí que hay sentimientos como el que abordo en esta entrada en que resulta complejo expresarse por la multiplicidad de sensaciones que se ponen en juego. Es un gesto que manifiesta saberle de Una o saberse Suyo. Y eso no es fácil de explicar.
      Un saludo y gracias por comentar los dos dando la visión complementaria. Disfrutad mucho.

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  2. Una vez, hace ya muchos años, la persona Dominante que me ayudó en mis primeros pasos como sumiso, me respondió esa pregunta. Su respuesta fue:
    Cuando tengo a mis pies un hombre que se somete por su propia voluntad de servirme, me siento la mujer más poderosa e importante del mundo. Me siento Diosa, interpretando que una Diosa, es aquella que tiene en sus manos la capacidad de moldear la voluntad y el deseo de una persona, de forma que el resultado final sea absolutamente gratificante para ambos

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    1. Muchas personas, creen de forma errónea que el que un sumiso se postre a los pies sólo es un gesto sin importancia cuando en realidad hay mucho en ese gesto. La Mujer que lo sabe se siente poderosa y satisfecha de ver que esa persona la reconoce como persona singular. No se debería perder ese gesto maravilloso ni quitarle ese contenido que tan bien has matizado. Gracias por tomarte el tiempo de escribir y comentarme. Mis respetos a tu Ama.

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